Destilería Massenez - Crème de Cassis de Dijon - 20%<\/strong><\/span><\/p>
La Destilería Massenez<\/strong> está ubicada en Dieffenbach-au-Val, en el corazón de la auténtica Alsacia<\/strong>. Fundada en 1870 por Jean-Baptiste Massenez<\/strong>, un maestro destilador apasionado, esta empresa familiar ha mantenido un saber hacer tradicional único durante más de un siglo. En 1913, su hijo Eugène Massenez innovó al destilar por primera vez la frambuesa silvestre, un aguardiente excepcional que conquistó a la Reina de Suecia. Este reconocimiento real elevó a la destilería al rango de proveedor oficial de la corte del Rey de Suecia. La tercera generación, representada por Gabriel Eugène, reforzó el prestigio de la destilería asociándose con los nombres más grandes de la gastronomía francesa, colaborando con chefs con estrellas Michelin como Paul Bocuse y con instituciones gastronómicas como La Tour d’Argent. Ante una demanda creciente, en 1979 se inauguró una nueva destilería moderna, lo que permitió a la marca conquistar hoy más de 110 países mientras diversificaba su catálogo de productos de alta gama. En 2010, la Destilería Massenez se asoció con las Grandes Destilerías Peureux<\/strong>, reconocidas por sus Griottines. Bajo la presidencia de Bernard Baud, esta sinergia aportó un impulso innovador respetando escrupulosamente el ADN y la autenticidad de la Casa Massenez.<\/p>
La licor<\/strong> designa un alcohol neutro endulzado y aromatizado. Entre la amplia familia de licores, la crema de fruta<\/strong> se distingue por un contenido de azúcar más alto. La principal diferencia entre un licor y una crema de fruta radica en su concentración de azúcar: un licor debe contener al menos 100 g\/L de azúcar con un grado alcohólico que varía entre 15 y 55%. Cuando el contenido de azúcar supera los 250 g\/L, la bebida se califica como "cremas". Estos licores y cremas de frutas son perfectos para realzar tus cócteles, servir como un digestivo refinado o enriquecer tus creaciones culinarias.<\/p>
La crème de cassis<\/strong>, especialidad emblemática, está sujeta a una regulación estricta; debe presentar un contenido garantizado de 400 g\/L de azúcar, lo que le confiere su carácter dulce y equilibrado. Es el reflejo del terroir dijonés, reconocido mundialmente por su autenticidad y calidad incomparable.<\/p>