NEISSON - Colección Tatanka - Ron Blanco - La Lavandière Rose - Añada 2018 - Edición Destilería - 55%
Tatanka es una empresa artesanal emblemática de Martinica, especializada en la realización de pinturas hechas a mano únicas sobre diversas superficies. Desde 1996, un talentoso artista martiniqueño pinta directamente sobre vidrio en un estilo de arte naïf que refleja perfectamente el alma local. Estas botellas excepcionales ilustran escenas auténticas de la vida en la destilería, rindiendo homenaje a la dedicación de los hombres y mujeres involucrados en la fabricación de los prestigiosos rones Neisson. Cada edición especial ofrece tres ilustraciones originales, haciendo que cada botella sea verdaderamente única y coleccionable.
La Destilería Neisson, situada en Carbet en Martinica, goza de una reputación histórica desde su creación en 1932 por los hermanos Neisson. Jean Neisson, ingeniero químico de formación, dedicó su carrera a perfeccionar las técnicas tradicionales de destilación, asegurando así una calidad de ron inigualable. Sus descendientes, Claudine y luego su hijo Grégory, perpetúan este saber ancestral con pasión e innovación. Desde 2013, la destilería se ha comprometido con una agricultura orgánica sostenible y en 2016 lanzó el primer ron orgánico certificado AOC Martinica. Hoy en día, más de 40 hectáreas de tierras agrícolas siguen esta filosofía responsable, combinando tradición y respeto por el medio ambiente. Tras años de investigación, Neisson privilegia el uso de sus propias cepas de levaduras indígenas, seleccionadas cuidadosamente entre las presentes naturalmente en las cañas, para optimizar la fermentación y la tipicidad del ron. La adaptación razonada de las variedades de caña a la naturaleza específica de cada parcela, la gestión controlada del riego para un ahorro eficiente de agua, así como el tratamiento ecológico de los efluentes, ilustran perfectamente su compromiso con la producción de rones agrícolas excepcionales en armonía con el ecosistema local.
Este ron blanco agrícola añejo 2018 se llama "La Lavandière Rose". Encierra tanto la pureza como la riqueza aromática típicas de los grandes blancos de Martinica, sublimados por un saber hacer ancestral y una profunda pasión por el terruño.