RHUM NEISSON - Ron ámbar excepcional - Perfil 105 - 54,2 %
La destilería Neisson, emblema del ron agrícola de Martinica, fue fundada en 1931, en pleno periodo de entreguerras, por los hermanos Adrien e Hildebert Pamphile, más conocido como Jean Neisson. Entonces adquirieron la hacienda La Thieulbert, una finca situada en el corazón del prestigioso terroir del noroeste de Martinica, cerca de Saint-Pierre, al pie de la majestuosa Montaña Pelée, que cubre 20 hectáreas de plantaciones de caña de azúcar. Mientras Adrien se dedicaba a la instalación y gestión de una destilería artesanal en el lugar, su hermano Jean terminó sus estudios en París y luego creó una empresa de importación-exportación para introducir y promover los rones Neisson en el mercado parisino. Hombre apasionado por la excelencia, Jean Neisson innovó equipando la destilería con una columna Savalle especialmente modificada según sus indicaciones, lo que mejoró considerablemente la calidad única de los rones producidos. Hoy en día, la familia Neisson continúa esta tradición de autenticidad dirigiendo la última destilería familiar de Martinica, cultivando y destilando exclusivamente las cañas provenientes de sus 40 hectáreas propias, garantizando así trazabilidad y calidad premium en cada botella.
Este ron ámbar Perfil 105 se distingue por un método de envejecimiento atípico dentro de la gama Neisson. A diferencia de las prácticas tradicionales que privilegian el envejecimiento en barriles usados de Bourbon, este ron ha sido exclusivamente afinado en barriles nuevos, lo que confiere a su perfil aromático una intensidad y complejidad raras. Pero la innovación no termina ahí: en realidad, son barriles nuevos seleccionados meticulosamente de orígenes variados, cada uno sometido a diferentes grados de tostado y carbonización. Tras numerosas pruebas sensoriales, se eligió el tostado número 105 para revelar toda la riqueza y sutileza de este ron ámbar, fruto de un saber hacer refinado y una audacia controlada.
Las características excepcionales del Perfil 105 ofrecen a este ron un equilibrio perfecto entre potencia y delicadeza, así como un profundo encanto isleño, donde se mezclan notas amaderadas, especiadas y afrutadas, típicas del terroir martiniqueño. Este ron ámbar es ideal para los aficionados que buscan una experiencia gustativa auténtica y memorable, y se impone como una referencia imprescindible en la categoría de rones agrícolas de prestigio.
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