RON JM - Brut de Barril 1992 - 10 años de edad - 49.1% - Edición Rara en Clos des Spiritueux
La destilería Ron JM, ubicada en Macouba al norte de Martinica, es un verdadero emblema del ron agrícola AOC Martinica. Situada al pie de la majestuosa montaña Pelée, se beneficia de un terroir volcánico único y de un clima privilegiado, que permiten maduraciones largas, complejas y profundas. Conocida por la extrema rigurosidad de sus destilaciones y la excepcional calidad de sus envejecimientos, la casa JM conserva celosamente stocks antiguos, hoy convertidos en verdaderos tesoros buscados por los aficionados. La rarísima añada 1992 ocupa un lugar excepcional en la historia de la destilería y figura entre los mejores rones jamás producidos en Martinica. Las botellas de esa época son ahora consideradas auténticas piezas de colección, muy apreciadas por los apasionados y coleccionistas de rones viejos de excepción.
El Ron JM Brut de Barril 1992 – 10 años de edad es una edición de colección exclusiva resultante de esta añada emblemática, destilada en 1992 y envejecida durante 10 años en barrica de roble. Embotellado a su grado natural de 49.1%, sin aditivos, sin filtración en frío ni reducción excesiva, preserva íntegramente la riqueza, pureza y potencia aromática de su terroir. Esta versión auténtica rinde homenaje a una época en la que la tradición prevalecía, dejando expresar la tipicidad del destilado y la nobleza de la madera, para una profundidad gustativa inigualable. Hoy, esta añada mítica simboliza la edad de oro de los rones JM, con envejecimientos prolongados y una identidad agrícola afirmada, haciendo de cada botella un verdadero patrimonio líquido para transmitir.
En la degustación, este JM 1992 Brut de Barril ofrece una experiencia sensorial intensa y perfectamente lograda. La nariz revela magníficos aromas de cacao noble, madera preciosa, especias suaves, frutos secos bien maduros y caña de azúcar, marcados por una gran elegancia y una hermosa madurez. En boca seduce por su amplitud, equilibrio, textura sedosa y profunda intensidad aromática. La madera está fundida y armoniosa, acompañada de un final persistente y cálido, sutilmente tostado y especiado. Este gran vino de Martinica se degusta puro para revelar toda su complejidad, o está destinado a enriquecer una colección de espirituosos raros en Clos des Spiritueux. Verdadero santo grial para los aficionados, este ron es la encarnación perfecta de la alianza entre tradición, saber hacer ancestral y excelencia martiniqueña.