Destilería Hepp - Aguardiente artesanal - Pera Williams - 42%
\nLa reconocida Destilería Hepp está situada en Val-de-Moder, en la región de Alsacia, cuna de aguardientes de alta calidad. Durante varias generaciones, la familia Hepp ha cultivado y transmitido un saber hacer excepcional en destilación, iniciado en los años 70 al destilar frutas frescas de su huerto para los habitantes de Uberach. En 1972, la familia decidió fundar una destilería dedicada a la comercialización, abasteciéndose exclusivamente de huertos locales para garantizar la autenticidad y calidad de las frutas, respetando siempre las tradiciones ancestrales. Hoy, Yannick Hepp, maestro destilador y al frente de la destilería, continúa esta vocación con pasión. Desde el año 2000, él y su padre han llevado a cabo una importante reestructuración de la herramienta artesanal, modernizando el equipo y aumentando significativamente la capacidad de almacenamiento. Su política de fabricación se basa en tres pilares fundamentales: la selección rigurosa de materias primas de alta gama, un estricto respeto por el tiempo de maduración y elaboración, así como una búsqueda constante de mejora cualitativa.
\nLa selección de las frutas es minuciosa y primordial. Una vez que las frutas están cuidadosamente seleccionadas, los artesanos destiladores disponen de dos métodos de fabricación: la destilación tras una fermentación natural de las frutas o la destilación tras una maceración lenta de las bayas. En el primer caso, las frutas completamente maduras se colocan en cubas donde se transforman rápidamente en mosto espeso y dulce. La fermentación comienza naturalmente bajo el efecto de las levaduras indígenas durante un período de 24 a 48 horas, luego continúa aproximadamente diez días antes de ralentizarse progresivamente y detenerse al cabo de seis semanas, momento en que todo el azúcar se ha convertido en alcohol. Las cubas se sellan herméticamente a la espera de la destilación, paso crucial que permite extraer el puro aguardiente. Para la maceración, las bayas como frambuesas, arándanos u otras frutas silvestres, que contienen poco azúcar, se sumergen en un aguardiente de vino para permitir una extracción óptima de los aromas. La destilación se realiza según la tradición local, en una sola cocción, gracias a un alambique tradicional. Esta cocción permite recoger el "corazón" de la destilación separando rigurosamente las "cabezas" y las "colas", garantizando así la pureza y finura del aguardiente.