La destilería Ardmore está idealmente situada muy cerca de la estación de Kennethmont, una encantadora localidad al sur de Huntly, en Escocia. Esta posición estratégica, a lo largo de la línea ferroviaria que conecta Aberdeen con Inverness, hace que Ardmore sea una destilería fácilmente accesible para visitantes y amantes del whisky. Aunque está geográficamente cerca de la prestigiosa región de Speyside, Ardmore suele clasificarse entre las destilerías emblemáticas de las Tierras Altas del Este, una zona conocida por sus paisajes pintorescos y sus whiskies ricos en carácter.
Desde su creación, la destilería Ardmore ha sabido preservar un saber hacer tradicional integrando a la vez los avances tecnológicos. Hasta el año 2000, calentaba sus alambiques típicamente en forma de cebolla con carbón, un proceso auténtico que confiere a sus espirituosos una complejidad aromática única. Hoy en día, Ardmore ha adoptado un sistema de calentamiento indirecto a vapor, garantizando un control preciso de la destilación y una calidad constante, respetando al mismo tiempo los métodos ancestrales.
Como una de las destilerías más grandes y modernas de Escocia, Ardmore produce anualmente más de 5.100.000 litros de whisky excepcional. Esta impresionante capacidad de producción le permite responder a las exigencias de un mercado mundial en plena expansión, manteniendo al mismo tiempo una excelencia reconocida entre los conocedores y expertos del whisky escocés.
Un elemento distintivo de la destilería Ardmore es su relación profunda con la turba: es la única destilería de la región que ha utilizado la turba de manera constante desde su creación, ofreciendo así a sus whiskies un perfil aromático ahumado particularmente buscado. Además, Ardmore posee su propia tonelería, un gran activo que le permite controlar perfectamente el envejecimiento de sus aguardientes seleccionando rigurosamente sus barriles, para garantizar una maduración óptima y sabores ricos y armoniosos.