OCTOMORE - 12.3 - 62,1%
La Destilería Bruichladdich, una joya emblemática situada en la excepcional isla de Islay en Escocia, es reconocida mundialmente por la producción de whiskies Single Malt excepcionales bajo tres prestigiosas marcas: Bruichladdich, Port Charlotte y Octomore. Además de estos whiskies, la destilería también elabora el famoso gin The Botanist, una referencia en el mundo de los espirituosos artesanales. Fundada en 1881 por los hermanos Harvey, Bruichladdich ha atravesado altibajos, incluyendo un gran incendio en 1934 y varios cambios de propietarios, antes de cerrar en 1994. Su renacimiento comenzó en 2000 gracias a un grupo de inversores visionarios liderados por Mark Reynier de Murray McDavid, también famoso por los whiskies irlandeses Waterford. La destilería fue completamente rehabilitada, conservando su equipo victoriano único y adoptando métodos de producción tradicionales que valoran las técnicas artesanales sin procesos informatizados. En 2012, se integró en el prestigioso grupo Rémy Cointreau. La Destilería Bruichladdich se distingue por una trazabilidad rigurosa y un profundo compromiso con la calidad y el origen de su cebada escocesa, elemento clave de sus whiskies de excelencia.
La gama Bruichladdich se caracteriza por whiskies no turbados, mientras que las expresiones con sabores intensamente turbados se comercializan bajo la etiqueta Port Charlotte. La serie Octomore representa la cúspide del turba, ofreciendo Single Malts con los niveles de turba más altos jamás alcanzados, encarnando lo máximo en innovación y potencia aromática en el mundo del whisky.
Octomore 12.3, una expresión excepcional, fue destilada en 2015 a partir de cebada escocesa Concerto cosechada en 2014 en la propia granja Octomore. Esta obra maestra es el resultado de la mezcla de dos parcelas distintas de alcohol muy turbado. La primera parcela, que representa el 75 % de la mezcla, envejeció completamente en barricas de whiskey americano de primer llenado, aportando notas exquisitas y una complejidad notable. La segunda parcela, en un 25 %, se afinó en barricas de Jerez Pedro Ximénez (butt) de primer llenado de la casa Fernando de Castilla, ofreciendo aromas ricos, golosos y cautivadores. Este whisky excepcional reposó durante 5 años para alcanzar un equilibrio perfecto entre la intensidad de la turba y la finura aromática.
Turbado (118,1 ppm)