Millésime 1988 - BRUT DE FÛT - botella de 35 Cl - Clos des Spiritueux
Frédéric Bourgoin es un viticultor reconocido establecido en Saint Saturnin en Charente (Francia). Con pasión y saber hacer, elabora, dentro de la finca familiar Clos des Spiritueux, coñacs auténticos y atípicos, tanto por su riqueza aromática como por su método de elaboración. Su filosofía se basa en una viticultura natural, marcada por la transparencia y la innovación sutil para sublimar los terroirs únicos de la región.
El viñedo familiar Clos des Spiritueux, asentado desde 1930, se extiende hoy sobre los prestigiosos crus de Premiers Bois, Petite Champagne y Fins Bois. Esta tierra de excepción tiene una sola ambición: reencantar los paladares franceses con la intensidad y la finura de un verdadero coñac de viticultor, reflejo auténtico de su origen.
"Reclamo principalmente el terroir de Premiers Bois, un cru poco conocido en el mapa original de 1909, pero de una riqueza geológica extraordinaria gracias a sus subsolos cretácicos superiores (cenomaniense medio). Me esfuerzo por crear coñacs naturales, sin artificios, que capturen plenamente el alma y el carácter de este terroir tan particular."
Por natural, se entiende: sin múltiples ensamblajes, sin ninguna filtración, sin colorantes ni azúcares añadidos. Los coñacs Clos des Spiritueux se embotellan añada por añada, parcela por parcela, barrica por barrica, para garantizar una expresión pura y transparente. Los añejos se ofrecen a su grado natural, ofreciendo así una experiencia de degustación excepcional.
Para las jóvenes aguardientes, la reducción se realiza cuidadosamente con agua de lluvia destilada, lo que optimiza y preserva la potencia aromática sutil. Los trasiegos siguen escrupulosamente las fases de la luna, se hacen por gravedad para respetar la mecánica de los fluidos, evitando así cualquier filtración invasiva que pueda alterar la calidad intrínseca de los coñacs.
El embotellado se realiza íntegramente a mano en la finca Clos des Spiritueux. "Dedico mis coñacs a los comerciantes apasionados, a los restaurantes gastronómicos exigentes y a los innovadores de la alta mixología." Las cantidades son muy limitadas, pero cada botella promete una intensidad gustativa sin igual.
¿Nuestra cuvée emblemática? MICROBARRIQUE 1994 en formato de 35cl a 43% vol. Este sorprendente coñac millesimado 1994 se distingue por un envejecimiento único, complementado con un acabado en microbarrica de 10 litros con quemado crocodile (llama de 55 segundos en contacto). La nariz y la boca se abren con notas tropicales exquisitas: vainilla bourbon, fresa confitada, piña asada y mango sobremaduro, una sinfonía aromática excepcional.