El tiempo y la marea no perdonan a nadie, dice el proverbio. Pero en la isla de Jura, el tiempo se despliega lentamente, marcado por las estaciones sucesivas y suavizado por un microclima único, que confiere a este whisky un carácter excepcional y una complejidad aromática rara. Este emblemático Single Malt refleja perfectamente la identidad salvaje y auténtica de Jura.
Elaborado con una hábil mezcla de aguardientes turbas y no turbas, este whisky de 18 años ha madurado pacientemente durante 18 años en barricas de bourbon de roble blanco americano, intensificando sus aromas y estructura. Luego se beneficia de un envejecimiento adicional en barricas de primer gran cru clasificado, un proceso meticuloso que aporta una profundidad notable y notas elegantes, sutilmente amaderadas y afrutadas.
Este whisky rico y robusto seduce con la perfecta armonía que establece entre la potencia de la turba, la finura de un primer gran cru clasificado y delicados toques ahumados. Una experiencia gustativa inolvidable, ideal para los aficionados exigentes que buscan la excepción y la artesanía tradicional.