Eric Bordelet - Perlant - Jugo de Pera sin alcohol 2025
La finca de Éric Bordelet, situada en el sur de Normandía sobre suelos esquistosos y graníticos del Macizo Armoricano, es hoy una referencia mundial en la elaboración de sidras y peradas gastronómicas. Antiguo sumiller de alto nivel, ha sabido trasladar las exigencias del vino al universo de la fruta, valorizando un patrimonio excepcional de huertos compuestos por árboles multicentenarios.
La cosecha Perlant, un Jugo de Pera sin alcohol 2025, se inscribe en este enfoque, ofreciendo una lectura pura y accesible del terroir a través de un producto sin fermentación alcohólica. Las peras utilizadas provienen de variedades antiguas, cultivadas en biodinámica, cuyas raíces profundas captan toda la complejidad mineral de los suelos. Este jugo se distingue así por una autenticidad rara, fiel a la identidad de la finca y a la nobleza de la fruta.
La elaboración busca preservar la integridad aromática de la pera, sin transformación alcohólica, para conservar toda su frescura y su natural dulzura. La nariz se expresa con precisión en la pera fresca, acompañada de delicadas notas florales y un ligero toque mineral. En boca, el ataque es vivo y refrescante, llevado por una burbuja fina que recuerda la elegancia de un espumoso. La textura es sedosa, equilibrada por una acidez natural que estructura el conjunto sin pesadez. La expresión de la fruta permanece clara, crujiente y luminosa, con gran pureza. El final, fresco y cristalino, prolonga esta sensación de finura y naturalidad.
Servido bien frío, entre 6 y 8°C, constituye una alternativa refinada a las bebidas alcohólicas, ideal para el aperitivo o momentos de convivialidad. Acompaña con acierto quesos frescos, postres ligeros o platos delicados a base de productos del mar. Su finura y precisión también lo convierten en una elección pertinente para maridajes modernos y gastronómicos, donde la frescura de la fruta juega un papel central. El Perlant 2025 se impone así como una cosecha sin alcohol elegante y exigente, pensada con la misma rigurosidad que una gran perada. Encara perfectamente la capacidad de la finca para sublimar la fruta en toda su pureza.