Brasserie Cantillon - Grand Cru Bruocsella 5%
Fundada en Bruselas en 1900, la cervecería Cantillon es un referente histórico de la fermentación espontánea. Levaduras y bacterias autóctonas del valle del Senne, refrigeración al aire libre, larga crianza en barricas usadas y embotellado sin filtrar ni pasteurizar definen un estilo de excepcional pureza. Grand Cru Bruocsella ocupa un lugar único en esta tradición, ofreciendo una expresión tranquila y sin gas de la lambic, lo más fiel posible a su identidad original.
Grand Cru Bruocsella es una lambic tranquila de una sola añada, añejada durante aproximadamente tres años en barricas de roble. Esta cerveza combina cebada malteada y trigo sin maltear, con un lupulado moderado, y fermenta con levaduras autóctonas recolectadas del aire de Bruselas. Tras una lenta maduración, el vino de grano se embotella sin segunda fermentación. La ausencia de gases nobles realza la textura, la salinidad y la complejidad que solo el tiempo puede refinar.
En nariz, se perciben aromas de ralladura de limón, manzana amarilla y pera madura, junto con almendra cruda, cera de abeja y un ligero toque mineral. Al airearse, se aprecian notas de heno seco, flores secas y miel suave. En boca, la entrada es directa y sabrosa. El vino se despliega con una fina acidez proveniente de la fermentación espontánea, un núcleo de cítricos y fruta blanca, seguido de un sutil y elegante velo oxidativo que aporta profundidad y armonía. El final es largo, seco y cristalino, marcado por una mineralidad salina, notas de amargor a corteza y un toque de hierbas infusionadas.
En la mesa, el Grand Cru Bruocsella marida a la perfección con ostras planas, lenguado a la meunière, ceviche de dorada con cítricos o lucioperca con salsa beurre blanc. También combina de maravilla con queso de cabra curado, Comté de 24 meses de curación, aves asadas con limón o risotto de espárragos. Sírvalo frío, pero no helado, para que su textura resalte.